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Gaspar
Miguel de Berrío
Siglo XVIII
óleo sobre tela 84 x 61 cm
Museo Nacional de Arte, Bolivia.

La
Adoración de los Reyes Magos
Giotto di Bondone.

Adoración
a los Reyes Magos
El Bosco.

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Interpretaciones
La cita bíblica
de San Mateo no habla del número exacto de magos que acudió
a honrar con regalos a Jesús. Ni siquiera afirma que fueran reyes.
Tampoco especifica sus nombres, sus nacionalidades, la fecha de su visita,
ni su destino después de la adoración.
¿Cuántos
eran?
El
número de Reyes Magos no se cita con exactitud. San mateo no dio
cuenta de ello. En distintas representaciones iconográficas realizadas
en templos durante los siglos III y IV aparecen dos, tres y hasta cuatro
magos. Otras fuentes cristianas (sirias y armenias) pensaron en doce reyes,
al relacionarlos con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles.
Los cristianos egipcios creían que eran sesenta. En el siglo III,
el teólogo Orígenes (185-253) indicó que los Reyes
Magos eran tres. Tomando en cuenta la cantidad de regalos ofrecidos a
Jesús, se ha aceptado esta versión ya que son tres los regalos
que se nombran en el Evangelio de San Mateo: oro, incienso y mirra.
¿Cómo
se llamaban?
Los
tres nombres que han llegado hasta nosotros en la tradición occidental
son Melchor, Gaspar y Baltasar. Esos nombres aparecieron por primera vez
relacionados con los magos hacia el siglo VII, en un códice de
la Biblioteca de París. Los nombres son distintos en diversas lenguas.
En griego, Appellicon, Amerín y Damascón; en hebreo, Magalath,
Galgalath y Serakin.
¿Eran
reyes?
Existen
interpretaciones que dicen que los Reyes Magos podrían haber sido
astrólogos babilonios o sacerdotes persas, cultivadores de las
ciencias -particularmente de la astronomía- desde un punto de vista
teológico. En aquellos tiempos, se llamaba magos a quienes interpretaban
las estrellas. El término mago procede del griego, magoi,
y significa matemático, astrónomo y astrólogo. Tertuliano
afirmó que los magos debían haber sido reyes procedentes
de Oriente. En los siglos siguientes la visión monárquica
de estos magos se fue imponiendo y es la que ha permanecido hasta nuestros
días.
¿De
dónde venían?
La
mayoría opina que eran originarios de Babilonia o Persia. Babilonia
era un gran centro astrológico donde, al igual que en Persia, los
magos eran una casta con mucha influencia. Tradicionalmente se considera
que eran babilonios, entre otras cosas, por algunos puntos en común
con el pueblo judío y porque el resto de Israel estaba rodeado
por el Imperio Romano. Pero muchos investigadores los consideran originarios
de Persia (la actual Irán) partiendo de la base de que muchas leyendas
de la Navidad proceden de costumbres anteriores al cristianismo.
¿Cómo
eran?
Melchor
es descrito como un anciano, Gaspar, como un joven blanco y, Baltasar,
como un hombre de raza negra y barba espesa. Aunque en los albores del
cristianismo se los representaba como de una misma raza, se cree que la
diversidad fue adoptada para simbolizar la universalidad del cristianismo.
En el siglo XIV, el monje benedictino Beda los describió en un
códice de la siguiente manera: "Melchor, anciano de blancos
cabellos y larga barba del mismo color; Gaspar, más joven y rubio;
Baltasar, negro". Beda los consideraba representantes de Europa,
Asia y África, para así acentuar la soberanía universal
de Cristo sobre todas las razas y países.
¿Qué los atrajo hacia ese lugar? ¿Qué vieron?
Su
viaje habría estado motivado por la aparición de una estrella
en el cielo. Uno de los enigmas de los Reyes Magos más estudiado
es la naturaleza de ese brillante astro que los condujo hasta el pesebre
de Jesús. Para muchos autores era un cometa o un meteoro luminoso.
Algunos creen que pudo haberse tratado del cometa Halley. Kepler, en 1606,
afirmó que pudo haber surgido de la conjunción triple de
dos planetas, Saturno y Júpiter, en la constelación de Piscis.
De todos modos, hay numerosas y variadas interpretaciones al respecto.
¿Se sabe algo más de sus vidas?
San
Mateo sólo dice que después de la adoración regresaron
a su país por otro camino para burlar a Herodes. La tradición
piadosa afirma que fueron discípulos de Santo Tomás. Otros
consideran que fueron consagrados obispos y que murieron martirizados
hacia el año 70 de nuestra era. Sus supuestas reliquias fueron
transportadas de Milán a Colonia en el siglo XII, donde aún
hoy son veneradas en un relicario bizantino de la catedral de esa ciudad
alemana. Lo que es cierto es que los magos han permanecido en la tradición
popular hasta nuestros días como los tres reyes que traen regalos
a los niños buenos o les dejan un carbón a los que no han
sido tan buenos durante el año.
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