|
El
12 de octubre de 1492 desembarcaron en la isla Guanahaní
(hoy, San Salvador). Pero en lugar de encontrar el Reino del Gran
Khan descripto por Marco Polo, rico en oro y especias y con una
ciudad imperial de príncipes montados sobre elefantes, Colón
se topó con aborígenes desnudos. De todos modos, creyó
erróneamente haber llegado a las Indias y fue por eso que
llamó indios a sus habitantes.
Después
de explorar el archipiélago de las Bahamas y Cuba, descubrió
otra isla, a la que bautizó La Española (hoy
Haití y República Dominicana). Allí, en un
lugar de mucho oro, construyó un fuerte con los restos de
la carabela Santa María (que había naufragado
al estrellarse contra un arrecife). Lo llamó Navidad
y fue el primer asentamiento español en el Nuevo Mundo.
El
4 de enero de 1493 Colón regresó a España con
las dos carabelas que le quedaban, después de dejar en el
fuerte un grupo de 39 hombres ansiosos de riquezas. Ya en España,
presentó con orgullo ante la Corte a 6 aborígenes,
además de aves, frutos y algo de oro de las Indias.
Segundo
viaje
Con
la confianza y la protección de los Reyes Católicos,
Colón partió de Cádiz el 25 de septiembre de
1493, al mando de 17 barcos y 1200 hombres. Cuarenta días
más tarde descubrió las Antillas y la isla de Puerto
Rico. Pero hacia fines de noviembre llegó a La Española
y encontró su fuerte destruido: los 39 voluntarios habían
sido asesinados. Colón fundó entonces allí
un nuevo asentamiento, al que llamó Isabela, en honor
a la reina de España. Pero la falta de víveres y las
enfermedades hicieron estragos entre sus hombres. Parte de la expedición
regresó debilitada y enferma a España en 12 barcos.
En abril de 1494 Colón siguió explorando el Mar de
las Antillas con apenas 3 carabelas. A pesar de sus esfuerzos por
encontrar el continente (las Indias, el Japón, el Imperio
Chino...), sólo se topó con otra isla (Jamaica) y
poco oro. Pero cuando volvió a Isabela se encontró
con graves problemas. Los españoles obligaban a los indios
a que les entregaran el oro y se mataban entre sí. Tampoco
llegaban buenas noticias de España: muchos de los que habían
regresado criticaban a Colón ante la Corte y lo denunciaban
como un pésimo administrador en las nuevas colonias de las
Indias. El navegante genovés retornó entonces a España.
Allí presentó su defensa ante los Reyes Católicos.
Tercer
viaje
El
30 de marzo de 1498 Colón partió de Sanlúcar
de Barrameda con 6 naves y, el 31 de julio, llegó a la isla
Trinidad. De allí pasó a las costas de Venezuela (sin
saberlo, se encontraba por primera vez con el continente). Pero
pronto volvió a La Española, que había
quedado bajo el control de sus dos hermanos (Bartolomé y
Diego), y se encontró con que los colones españoles
se habían sublevado debido a la fiebre del oro, la inadaptación
al clima y la severa disciplina impuesta por Bartolomé. Colón
hizo entonces ahorcar a varios, pero sólo logró aumentar
las rebeliones. Francisco de Bobadilla llegó a La Española
en el año 1500, enviado por los reyes. Al enterarse de los
métodos represivos de Colón, lo hizo arrestar junto
con sus hermanos y los envió encadenados a España.
Cuarto
viaje
En
consideración a sus servicios, la Corte retiró los
cargos a Colón, quien, prácticamente, dejó
de contar con la confianza y el apoyo de la reina y los cortesanos.
El 13 de abril de 1502 partió con 4 carabelas aún
con la esperanza de encontrar el Imperio del Gran Khan, pero recorrió
Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Violentas tempestades
destrozaron sus naves y sólo con los últimos restos
consiguió llegar a Jamaica. Allí fue rescatado muy
enfermo y devuelto a España en el año 1504. Dos años
más tarde, falleció.
 |

Llegada al Nuevo Mundo |
|
Martín
Alonso Pinzón

Vicente
Yañez Pinzón

Isabel
la Católica (grabado en acero)

Colón
saliendo del Puerto de Palos
(por
Joaquín Sorollo)
|