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I.
Introducción
El presente
texto constituye un elemento más en el proceso de
concertación
para la aplicación de la Ley Federal de Educación.
Retoma la
línea de elaboración que dio lugar a la Recomendación
26/92, de la XII
Asamblea Extraordinaria del Consejo Federal de Cultura y Educación,
referida al
Marco Conceptual, Encuadre Pedagógico, Ejes de Formación
y Competencias
Básicas de los Lineamientos Curriculares Comunes,
incorporando
los cambios de objetivos del trabajo del CFCyE que impone
la Ley Federal
de Educación, aprobada con posterioridad y respetándola
en todo lo
compatible con ese cambio de objetivos.
La ley 24.195
obliga a reemplazar el objetivo de producir Lineamientos
Curriculares
Básicos Comunes, por el de producir Contenidos Básicos
Comunes (en
adelante CBC). Los Contenidos Básicos Comunes son la
definición
del conjunto de saberes relevantes que integraran el proceso
de enseñanza
en todo el país, concertados en el seno del CFCyE dentro
de los
lineamientos de la política educativa nacional (Art. 56,
Inc.a).
Como tales
constituyen la matriz básica para un proyecto cultural
nacional,
a partir de la cual cada jurisdicción continuará
actualizando sus
lineamientos o diseños curriculares (Art.56, Inc.a) y art.59,
Inc.b) Ley
24.195), dando paso a su vez a diversos, pero compatibles proyectos
curriculares
institucionales; y que serán permanentemente revisados
a partir
de esos proyectos curriculares institucionales y de los
lineamientos
o diseños jurisdiccionales. De esta manera la definición
de los
CBC se convierte en una herramienta estratégica para permitir
la organización
de un Sistema Educativo descentralizado e integrado, que
anticipe un
porvenir construido a partir de la fertilidad creadora de un
país
con realidades diversas y sentido de Nación.
Los lineamientos
de la política educativa, los objetivos y los CBC serán
la base sobre
la cual la escuela argentina realizará un proceso de
elaboración
curricular en el que se reconocerán varios niveles de
especificación
nacional, jurisdiccional e institucional. En este sentido
los CBC constituyen
el primer nivel de este proceso: el nivel nacional, consensuado
en el marco federal.
En la Propuesta
Metodológica para acordar aspectos prioritarios para la
aplicación
de la Ley Federal de Educación (Serie 0-Nro,1) se expresa
que "
se entiende por orientaciones generales a los marcos de referencia
epistemológicos
vinculados al desarrollo de la ciencia y la tecnología
en el país
y en el mundo, y a los marcos de referencia pedagógicos,
vinculados
al desarrollo de la psicología, la didáctica y la
teoría curricular".
Esos marcos de referencia integran también elementos
referidos
a la filosofía, la ética, el derecho, la estética,
y otros.
Las orientaciones
generales son una síntesis preceptiva de esos marcos
de referencia,
que han tomado en cuenta acuerdos internacionales suscriptos
por el Estado Argentino, diseños curriculares actualizados
en numerosas
jurisdicciones desde 1984 en adelante, análisis de supuestos
y textos
que aparecen en proyectos institucionales innovadores del sector
público
y privado y de la literatura nacional e internacional pertinente.
Se presentan como párrafos breves y orientaciones tanto
para avanzar
en el primer nivel de especificación, el nacional, cuanto
para ser
tomados creativamente en los niveles jurisdiccional e institucional.
Estas orientaciones
incluyen puntos de partida y criterios de selección
y orientación
de los contenidos.
II. Puntos
de partida para acordar Contenidos Básicos Comunes
Los puntos
de partida para el acuerdo de los CBC se inspiran en la
Recomendación
26/92 que se adjuntará a las presentes para todo uso que
dé
lugar.
1.
Los CBC se orientarán a la formación de competencias.
La Recomendación
26/92 expresa que: "Las competencias se refieren a las
capacidades
complejas, que poseen distintos grados de integración y
se ponen
de manifiesto en una gran variedad de situaciones correspondientes
a los diversos
ámbitos de la vida humana, personal y social.
Son
expresiones
de los distintos grados de desarrollo personal y participación
activa en los procesos sociales. Toda competencia es una
síntesis
de las experiencias que el sujeto ha logrado construir en el
marco de su
entorno vital amplio, pasado y presente", y ofrece otra
serie de elementos
para la comprensión de este concepto innovador.
También
en la Recomendación 26/92 el Consejo Federal de Cultura
y Educación
acordó competencias educativas en aspectos que hacen al
desarrollo
ético, socio-político-comunitario,del conocimiento
científico tecnológico y de la expresión
y la comunicación
Si bien elude
una rígida clasificación taxonómica, plantea
que las competencias
integran distintas capacidades en estructuras complejas.
Esas capacidades
se pueden sistematizar en orientaciones generales como
éstas:
las intelectuales, las prácticas y las sociales, sólo
discernibles
con propósitos de orientación a quienes propongan
CBC.
Las capacidades
intelectuales refieren a procesos cognitivos necesarios
para operar
con símbolos, representaciones, ideas, imágenes,
conceptos y otras
abstracciones y constituyen la base para la construcción
de las demás.
Incluyen habilidades analíticas, creativas y metacognitivas,
entre otras.
Las capacidades
prácticas refieren a un saber hacer, a una puesta en
acto. Si bien
suponen e implican saberes intelectivos y valorativos, se
manifiestan
en una dimensión pragmática. Incluyen habilidades
comunicativas,
tecnológicas y organizativas.
Las capacidades
sociales refieren a la participación de la persona como
miembro de
un grupo en los ámbitos de referencia próximos y
en contextos mas
amplios, no inmediatos a la cotidianeidad.
2.
Los CBC se apoyarán en un concepto amplio y renovado de
contenido educativo.
Los contenidos
designan al conjunto de saberes o formas culturales cuya
asimilación
y apropiación por parte de los alumnos se considera
escencial
para la formación de las competencias previstas.
Tradicionalmente
se llamó contenidos a los datos y conceptos provenientes
de diferentes campos disciplinarios. Se los vinculaba directamente
con productos de las prácticas de generación de
conocimiento.
Las modernas teorías del currículo han puesto de
manifiesto
que los contenidos exceden siempre esa caracterización
ya que de
hecho abarcan variadas formas culturales. La escuela enseña
además de conocimientos
científicos, valoraciones, actitudes, habilidades, métodos
y procedimientos,
tanto implícita como explícitamente. Es necesario
reflexionar
sobre lo implícito para evaluar si lo que se enseña
es lo mas
pertinente o necesario y hacerlo explícito. Se requiere
asumir la complejidad
y variedad de los contenidos escolares.
Los contenidos
pueden - entre otras alternativas - discriminarse en conceptos,
procedimientos y métodos, valores, normas y actitudes.
III. Criterios
para la selección de organización y formulación
de los CBC
Se sugieren
ocho criterios para la selección, organización y
formulación de
los CBC, que son los siguientes:
-1.Significatividad
social: esta orientación hace referencia a la importancia
de los CBC para contribuir a mejorar la calidad de vida del
conjunto de
la población. Esta orientación no significa caer
en un pragmatismo
utilitarista ya que no hay mayor significatividad social que
la que puedan
tener las competencias asociadas a procesos cognitivos
complejos.
Todas ellas implican, sin embargo, un dominio fecundo de
contenidos
procedimentales tales como buscar, registrar, organizar,
analizar,
utilizar y evaluar críticamente la información.
La significatividad
social no se agota en lo que cada generación selecciona
como relevante sino que se extiende a valores que hacen a los
derechos humanos
con justicia social y equidad para posibilitar a toda la
población su plena realización como persona y al
respeto y cuidado del
medio ambiente, valores que deben ser patrimonio de nuestro acervo
cultural.
La búsqueda de la significatividad de los contenidos debe
orientarse también
a recuperar la historia que la comunidad atesora como valiosa
y representativa
de su identidad así como incorporar los cambios que
surgen de
las demandas presentes y futuras favoreciendo el desarrollo
personal,
social y cultural.
-2.Extensión
y profundidad: en la selección de los CBC será
imprescindible
reemplazar el afán de abarcarlo todo por el de elegir en
términos
de su potencia educadora. Este criterio resulta imprescindible
por la rapidez
de la evolución de los conocimientos y de los procedimientos
en las distintas disciplina científicas que ha transformado
la ilusoria pretensión de "enseñar todo a todos"
propia del enciclopedismo.
La selección
de contenidos requiere realizar las necesarias priorizaciones.
Es necesario discriminar los contenidos que sólo pueden
aprenderse
en la escuela de aquellos que las nuevas formas de la cotidianeidad
social en un mundo altamente tecnificado, pueden poner a
disposición
de los alumnos fuera de la escuela.
Es imprescindible
encontrar
un punto de equilibrio entre la sobrecarga de contenidos y la
persistencia
de omisiones significativas.
Es preciso
que tanto la elaboración curricular jurisdiccional como
la planificación
institucional tengan en cuenta que las poblaciones escolares
con necesidades básicas insatisfechas dependen especialmente,
de la riqueza
de los contenidos que la escuela brinde.
-3.Integración
y totalización: La orientación general de la educación
hacia la formación
de competencias que garanticen niveles crecientes de autonomía
personal exige que sea posible establecer conexiones de
sentido entre
los diferentes contenidos incluidos en los currículos.
Los CBC promoverán
la vinculación entre la teoría y la práctica,
entre lo
conceptual y lo aplicado, entre lo actitudinal y la práctica
social, la
transferencia de generalizaciones a contextos concretos y la
consideración
de situaciones reales como punto de partida para la construcción
de nociones teóricas. Este afán integrador implica
prestar atención
a la intrínseca relación entre saber y hacer, entre
los conocimientos
que conceptualizan una realidad y sus ámbitos de
aplicación
y retroalimentación permanente. Es imprescindible no
fragmentar
las propuestas al punto que su aprendizaje sólo pueda tener
lugar a través
de la repetición para el caso de los conceptos y la
imitación
para el caso de los procedimientos y actitudes.
-4.Articulación
horizontal y vertical: La atención a ambos modos de
articulación
permitirá el mejor aprovechamiento de la potencia educadora
de los contenidos
evitando reiteraciones y superposiciones innecesarias y
superfluas, así como saltos que impidan una cabal comprensión
de contenidos
presentados en forma sucesiva.
La articulación
horizontal significa que los conceptos, procedimientos y
valores se
conectan entre sí garantizando la coherencia al interior
de cada
campo o áreas curriculares y en la totalidad de los campos
o áreas curriculares.
La articulación
vertical significa facilitar y garantizar propuestas curriculares
jurisdiccionales e institucionales que tengan en cuenta la
lógica
interna de las distintas disciplinas y áreas del conocimiento,
la evolución
personal de los alumnos, así como la movilidad de la población
escolar.
Una manera
de contribuir a esta doble articulación es la clara
explicitación
de los contenidos, en especial los procedimentales, pues a
partir de
su dominio los alumnos podrán compensar eventuales diferencias
en sus adquisiciones
conceptuales.
En el caso
de los contenidos valorativos, - que deben estar siempre
presentes
-, se tendrá en cuenta que su coherencia no depende solo
de la articulación
horizontal y vertical, sino de su significatividad social.
-5.Actualización:
El vigor de una propuesta de CBC en la sociedad actual
reside en
su permanente revisión. Los CBC seleccionados deberán
estar actualizados
no sólo por ser representativos del conocimiento disponible
mas novedoso
sino por tener en cuenta los cambios en la lógica de
creación
de nuevos conocimientos. El criterio de actualidad se ha
aplicado generalmente
a la incorporación de conocimientos y no se ha aplicado
para la inclusión de los aspectos metodológicos
y procedimentales.
Tener verdaderamente en cuenta que la orientación de la
actualización
demanda una reflexión acerca de la organización
de conocimientos,
procedimientos y valores y conduce a plantear la necesidad
de la articulación entre las disciplinas, ya que sus límites
resultan cada
vez mas borrosos y en algunos casos se han modificado,
permitiendo
también otras formas de organización de los contenidos.
Los contenidos
deberán presentarse como productos no acabados de un
proceso que
se desarrolla en el tiempo, a través de una elaboración,
presentación
y contrastación de perspectivas múltiples. El hecho
de que la
información cambia velozmente, como lo constata la población,
especialmente
en los niños y jóvenes, demanda la presentación
de los temas
desde distintos enfoques, explicados provisoriamente, con
distintas
hipótesis, abiertos a nuevos descubrimientos. La formación
en competencias
para operar sobre la realidad y el aprendizaje de procedimientos
variados y combinables para el desarrollo de las potencialidades
humanas genera condiciones que permitan el acompañamiento
de dicho proceso de cambio y al mismo tiempo la producción
de oportunidades.
-6.Apertura:
Los CBC deben presentarse abiertos en distintos sentidos.
La
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